Hace un tiempo comencé a familiarizarme con el concepto de « aguatarquía », y de cómo aplicarlo en función del clima de cada país y creo que podría formar parte de los temas que son abordados en este blog, aún cuando él implique una modificación radical de la forma de ver el saneamiento.
Aguatarquía es une juego de palabras entre agua y autarquía, que es sinónimo de autosuficiencia. La idea en todo esto es de autonomizar el saneamiento del agua, de reciclarla al máximo y de parar de aplicar el modelo de gestión del agua morteamericano (una fuente central de agua tratada para todos, la evacuación de desechos por medio de una muy grande cantidad de agua y el saneamiento centralizado en un solo lugar) .
Uno de los puntos de base es la recuperación del agua de lluvia en las casas y su tratamiento para potabilizarla (por supuesto que quienes viven en la ciudad temen no contar con una cantidad de agua suficiente, pero hay muchos lugares en los que mayoría vive en zonas no urbanas).
El primer principio de base para la gestión durable del agua consiste en adaptar la calidad del agua a los distintos usos. Las necesidades cotidianas de agua potable de una persona rara vez superan los 5 litros. El mayor problema de los países en vías de desarrollo es la escasez de agua de calidad y la voluntad de utilizar agua potable para todos los usos. El agua sería entonces juntada en una cisterna o tanque y filtrada con el método de microfiltración gravitacional o por medio de una pequeña pompa mecánica a través de un filtro de cerámica (el que podría ser fabricado en la localidad misma). Esa sería la forma más simple y económica de producir agua potable (¿se la debería desisnfectar con cloro?)
El agua para uso no alimentario (higiene, lavado de ropa, vajilla, etc.) podría ser extraída de un curso de agua y autodepurada. El autor ha realizado y experimentado excavaciones en el suelo de más o menos 1 metro de profundidad, que ha impermeabilizado con plástico, en las cuales algunas plantas acuáticas aportan nitratos y fosfatos , y algunos peces o ranas destruyen las larvas de mosquitos (ya sabemos que en el agua estancada se desarrolan las larvas de los mosquitos responsables de la transmisión de la malaria…). La luz del sol y la temperatura ambiente, hacen que la materia orgánica se decante naturalmente y al cabo de 3 o 4 semanas se obtiene agua clara, sin olvidar que los rayos UV eliminan las bacterias de la superficie. El autor rechaza la desinfección de las aguas no alimentarias con el fin de estimular el desarrollo del sistema inmunitario.
La recuperación del agua de lluvia también es posible en Quebec. Es probable que haya problemas con la reglamentación sobre el agua potable lo que complicaría las cosas, pero debería alentarse la compra de estanques para usos hortícolas domésticos y en las ciudades se podría utilizala para lavar (en vez de lavar con agua potable…). Sin embargo, dudo que la mayoría de la gente acepte usar agua de lluvia para lavar los trastos o para la higiene personal.
Otra parte de este concepto es devolver las aguas usadas a la tierra. El agua que enviamos a las cloacas o a los desagües vuelven a un curso de agua después de ser depuradas, pero se debería hacerlas volver a la tierra para recargar las napas de aguas subterráneas ya que sería el lugar al que el agua de lluvia iría naturalmente al cumplir su ciclo. El autor sugiere un período de tiempo para la autodepuración natural de esas aguas antes de utilizarlas para el riego.
El concepto de aguatarquía implica también la utilización de baños compostables, que voy a detallar en otra ocasión . Soy conciente de que esta manera de proceder puede parecer utópica, pero de momento la recupración del agua de lluvia es lo que hay de más plausible o recomendable.
Para obtener más detalles :
www.eautarcie.com







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